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Aguila

Simboliza la tradición del más puro chocolate y la "Solución Total para el Ama de Casa", porque presenta distintas alternativas para la repostería casera.

Águila es, desde 1880, “El nombre del Chocolate” simbolizando la tradición del más puro chocolate.
Además se convirtió en la “Solución Total para el Ama de Casa”, porque presenta distintas alternativas para la repostería casera.

Águila Saint es la empresa pionera por excelencia en la elaboración de chocolates y productos derivados del cacao. Fue fundada en 1880 por don Abel Saint, en Buenos Aires, quien comenzó con un pequeño comercio dedicado al tostado de café y, más tarde, a la elaboración de chocolates.

El progreso de esta industria llevó a su fundador a trasladarse del local que venía ocupando en Artes 515 - hoy Av. Carlos Pellegrini -, a otro en la calle Santiago del Estero 1790, en los alrededores de Plaza Constitución.

El apoyo que Saint recibía por parte de sus consumidores hizo que el sorprendente crecimiento de su negocio lo obligara a instalar la fábrica en un local más apropiado.

Para ello, adquirió en 1894, un terreno de una extensión de 4.000 metros cuadrados en la calle Herrera, entre Brandsen y Suárez, en el barrio de Barracas. Levantó una fábrica donde se instalaron los talleres de chocolatería, tostado de café, embalaje y expedición de los productos.

La empresa llegó a tener sucursales de venta en todo el territorio nacional. Con una planta elaboradora en la República Oriental del Uruguay, inaugurada en 1905, extendía su red comercial a la República del Paraguay. En 1923, la Sociedad Colectiva Saint Hnos. se transformó en Sociedad Anónima con la denominación “Cafés, Chocolates Águila y Productos Saint Hnos. S.A.”.

En la década del ´20 los hermanos Saint se inician en la fabricación industrial de helados y, convirtiéndose en los líderes de la producción argentina, crearon la marca Laponia.

El éxito en las líneas de cafés, chocolates y ahora helados, transformaron la empresa, en la segunda mitad del siglo XX, en una importantísima fuerza de ventas y distribución con un complejo industrial de gran capacidad productiva y de avanzada para la época.

Durante el período abarcado entre los años ’30 y ’70 llegaron a producir y a comercializar aproximadamente 100 productos diferentes. Contaban con una infraestructura propia que le permitía el autoabastecimiento de material de envasado, además de poseer una imprenta para todos los envases y una sastrería que confeccionaba la ropa que utilizaba el personal. En esos años llegaron a emplear 1.800 personas de forma permanente.

Águila, el mercado y sus productos

Águila participaba fuertemente en el mercado de chocolates para taza. Esta infusión constituía un hábito muy arraigado en la sociedad, como lo son hoy las bebidas sin alcohol. El consumo era diario, en cualquier momento del día, en especial en cumpleaños, comuniones y en la celebración de las fechas patrias.

La empresa contaba con diferentes presentaciones que se diferenciaban por la capacidad de disolución y rendimiento. Así se podían encontrar la tradicional barra de chocolate, los llamados Águila Express que venían laminados en hojas y en escamas, y el famoso Comprimido Águila que años más tarde derivó en un producto para consumo como golosina. Dentro de su oferta de chocolate como golosina, Águila ofrecía cajas de bombones Nec Plus Ultra, cajas de pastillas de chocolates, Chocolatines Águila (el del payacito, que usualmente regalaban a los niños en los circos y cines), Nougatines, Chocolatín Friandise, Cigarritos de chocolate, Bombón Colibrí (de coco, vainilla, menta y frutilla) y Medallones de frutilla y menta.

Águila en la repostería

Podemos designar a los ´80 como la década de la revitalización de la marca. Debido a un cambio de hábito de los consumidores y a la aparición de productos sustitutos más económicos en base a azúcar y cacao en polvo, Águila vio amenazado el mercado en donde era fuerte.

Sin embargo, supo aprovechar la oportunidad que parecía una amenaza y, basado en los resultados de una investigación de mercado, se preparó a la marca para entrar en los hogares como insumo para la preparación de tortas y postres, con una nueva imagen y una gama variada de productos, orientada a consumidores con mayor y menor grado de experiencia y tiempo de dedicación a la cocina.

Así fue como en 1982 se rediseñó el logo y las etiquetas de la tableta, y se estableció el color Rosa como identificatorio de la marca. Este cambio llevado a cabo por una importante agencia de diseño, fue premiado internacionalmente en la categoría remodernización de logo y de marca. A partir de ese año y hasta la fecha, Águila se ha mantenido permanentemente activa con lanzamientos de nuevos productos, extensiones de línea y rediseños de packaging convirtiéndose en el “especialista” de la categoría.

Águila y la Publicidad

Si bien el conocimiento y la trayectoria le otorgaron a la marca un indiscutible liderazgo, en la década del 80 se comenzó a utilizar la televisión como un medio de comunicación más idóneo, capaz de transmitir al público masivo la personalidad, propiedades y vigencia de la marca. Así nacieron sucesivas e inolvidables campañas que tuvieron como epicentros el cariñosamente denominado “negro de Águila“ que se transformó rápidamente en un referente e icono de la marca.

De 1982 a 1998 se produjeron 4 diferentes piezas comerciales, todas ellas destacadas a nivel nacional e internacional. La primera campaña del “negro” fue finalista del Clio (Nueva York) en la categoría Alimentos, y las tres últimas ganaron el Lápiz de Oro. Estos comerciales se denominaron sucesivamente “Fotografía”, “Familia”, “Novia” y “Submarino”.

Actualmente, Águila se encuentra dentro de la categoría Hogar Repostería. La categoría de chocolate para taza, si bien mantiene las características comunes a la significación de los chocolates: placer y tentación, presenta la particularidad de estar relacionado a una significación familiar.

Esto se debe a que la repostería es la utilización más predominante del producto aunque adquiere bastante importancia la utilización del chocolate para taza como “golosina hogareña”.

La repostería, es una manifestación de amor del ama de casa hacia los suyos, ofreciéndoles la gratificación de algo rico hecho con sus manos, siendo Águila la garantía de que el resultado de su esfuerzo será el esperado.

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